Hace casi 11 meses tomé la decisión de parar y salir de redes sociales después de dedicar 10 años a crear contenido en internet sobre copywriting de forma constante, vender servicios, impartir conferencias y formar a miles de alumnos repartidos por todo el mundo.
Lo que te voy a contar es muy personal, es mi historia.
Quizás haya puntos en los que te reconozcas y puntos que te sorprendan, pero sé que de una manera u otra te va a hacer reflexionar sobre muchas de las decisiones que tomas también en tu vida, sobre lo importante que es parar, sobre las secuelas que nos está dejando esta cultura del ajetreo, de la dopamina en la que estamos inmersos y que, sinceramente, no tengo ni idea hacia dónde va.
3 preguntas sencillas que todos deberíamos responder:
- ¿Quién quieres ser?
- ¿Qué quieres hacer?
- ¿Cuál es la vida que quieres tener?
Tendríamos que empezar todos por ahí.
Las redes sociales y la trampa del algoritmo: una reflexión que jamás me había atrevido a compartir
Me di cuenta de 3 cosas, y hablo de mí:
- De la validación social de la que dependía para que mi trabajo se sintiera significativo.
- La dependencia que sentía del estímulo y la novedad que las redes me generaban sobre todo en estos momentos: cuando estaba aburrida o cuando me sentía vacía.
- De la valentía, que había perdido con los años, a la hora de comunicar mis ideas sobre mi disciplina que es el copywriting, que era algo que sí hacía en los primeros años cuando empecé a trabajar en esto y además lo escribía en mi blog.
Es fácil dejarse llevar por el deseo de encajar, la presión social, la cultura del ajetreo y la trampa del algoritmo, que no es otra cosa más que una predicción artificial del gusto de una población. Una predicción que ha sido determinada por un ordenador al que sinceramente le importa un pimiento lo que sabes de un determinado tema o las ideas que tienes. Su única misión es mantener a la gente scroleando dentro de la plataforma y que no salgas de ahí.
El ejercicio sencillo que realicé para descubrir qué quería hacer de verdad
Si descubrieras que solo te quedan tres años de vida, ¿qué harías diferente?
Cuando respondí a esta pregunta escribí las decisiones exactas que tomaría, pero que jamás me había atrevido a decir en voz alta y las verbalicé como si además ya estuviera ahí.
¿Y sabes qué tiene de mágico el papel? Que en el papel no mientes, nunca mientes.
Salir de redes sociales me ha cambiado la vida: 5 lecciones que he aprendido
- Estoy mucho más presente, más conectada en mi vida y también en las relaciones que tengo.
- Descubrí que no sabía aburrirme, y además me sentía mal cuando me aburría. Y cuando permití al aburrimiento abrazarme de verdad, me di cuenta de que sí tenía tiempo de retomar esos hobbies que hace años aparqué, y que me encantan.
- He encontrado la valentía de comunicar la profundidad de mis ideas liberándome de esa necesidad de buscar aprobación externa.
- Descubrí que no se cae el mundo si te vas. Evidentemente irme tuvo sus consecuencias en términos de visibilidad, de ingresos pero no fue tanto como yo me lo imaginaba.
- En términos de resultados, he sido consciente del impacto que ha tenido haber dedicado tiempo a mi blog, a la newsletter y sobre todo al canal de YouTube.
Me chifla crear contenidos y sé que podré ir compartiendo diferentes píldoras, pero con esa tranquilidad. Porque por fin siento que soy esa versión fluo que goza de libertad, que viaja por la vida sin arrastrar los pies y haciendo realidad cualquier idea alegre, brillante y llamativa que se le ocurra.
Recuerda, tu imaginación en esta disciplina y tu voz creativa no nacen de “esto lo tengo que escribir así o lo debo hacer de esta forma”, si no en ver tu trabajo con la suficiente pasión y el suficiente entusiasmo como para que las ideas propias fluyan solas…sin pedir permiso.
Porque, créeme, es muy distinto compartir ideas que tener ideas. Para esto último necesitas un espacio, y ojalá este sea el tuyo.
Me despido dándote las gracias, dando el pistoletazo de salida a esta nueva etapa para mí y con este deseo para ti: que tengas la valentía de hacer lo que tu corazón realmente desea y que sea así siempre.
Un comentario
Gran post. Creo que son muchos los que quieren huir de las redes, pero tienen miedo por si su negocio queda afectado por la «falta de visibilidad». Coincido que la trampa de los algortimos es esclavizante y peligrosa…